lunes, 2 de septiembre de 2013

La despedida.

Llueve.

Él abre los ojos y la ve, tan preciosa como el primer día.
Ella le lanza una sonrisa, no había cerrado los ojos.
Él los vuelve a cerrar. Es feliz, nunca lo había estado tanto cómo ahora. Sonríe y la mira. Ella también sonríe. Se abrazan y se besan. Una gota les roza los labios. Ríen, cogidos de la mano.

-¿Me quieres?- le pregunta ella.
-...- le besa en la mejilla.

Se quieren. La gente que pasa los ve, enamorados, bajo la lluvia. Dos desconocidos que se mojan, que disfrutan el uno del otro, sin paraguas. Sólo se necesitan el uno al otro para ser, para estar, felices.

Dos enamorados.

-Te quiero.- le dice él.

Pasean por la ciudad, sin rumbo, intentando encontrar calles desconocidas dónde sólo estén ellos dos. Corren, ríen, se besan, sin necesidad de nada más.
La ciudad parece otra; a ella no le molesta la camiseta empapada por la lluvia, ni a él sus pies mojados. Llegan al punto de partida, allí dónde se vieron por primera vez. Él la coge por la cintura y recuerdan todo lo vivido años atrás.

-Me tengo que ir.- le dice.
-Vale, me acompañas como siempre y mañana nos vemos, no?- le dice sonriendo ella.

Él la mira. Está preciosa. Tiene el pelo completamente mojado y no lleva maquillaje. Natural, con esa sonrisa de la que ha estado colgado tanto tiempo. Y esa piel tan fina, la que tantas caricias suyas ha recibido y tantos besos la han rozado.
Y esos labios, los que más conocen cómo la quiere, los que lo saben todo. Los únicos testimonios verdaderos del amor entre ellos dos. Esos labios que echará de menos. No sabe cómo decírselo. No quiere, le duele pensar que todo eso pueda acabar. Le duele pensar que no volverá a ver más esos ojos de los que está enamorado, que no podrá tocarle el pelo hasta que se duerma. Se muere por dentro cuando piensa que no volverá a sentirla, a sentir sus cuerpos juntos, a abrazarla rodeándola con sus brazos, que nunca más volverá a reír con ella, nunca más volverá a hacerla reír, a visitarla por sorpresa ni a estar a su lado. A compartir su vida con ella.

No se lo quiere decir, pero ella ya se ha dado cuenta. Deja de sonreír.

-Por favor, no digas nada, por favor, no...

Él la abraza contra su pecho. Le dice 'te quiero' sin hablar y la siente por última vez. No quiere alargarlo más. Sabe que la está haciendo sufrir, pero no quiere soltarla. Depende de ella.

-Como el primer día, te quiero.

Y se va. Corre. Corre hasta quedar lejos de ella. Entonces para y rompe a llorar como nunca antes lo había hecho.

Ella continúa quieta dónde la había dejado. Atrás. A ella y a once meses preciosos a su lado, a sus paseos nocturnos por la playa, a sus días juntos, a sus discusiones sobre la forma que tenían las nubes, a los besos, a las caricias, a sus escapadas secretas, a sus tardes en el cine (dónde no veían nunca la película), a los 'te quiero', y a los 'estaremos juntos, siempre'. Nota un escalofrío que le recorre todo el cuerpo y sus ojos se llenan de lágrimas. No lo entiende. Ya no está feliz, ya no ríe.

Vuelve a casa llorando, no sabe ni qué decir.
Mira por la ventana y ve la ciudad que ha conocido su amor. Parece otra, respira triste, gris. Mira el cielo y ve las nubes, ya sin forma. Ellos también lloran.

Llueve.


4 comentarios:

  1. Es muy bonito, me ha emocionado mucho. La verdad es que no me salen las palabras para decir lo mucho que me ha gustado. Escribes muy bien, de verdad. Sigue escribiendo.

    ¡Un besazo! <3

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    1. Joder, muchísimas gracias en serio. No sabes lo que me alegra que me digan esto, de verdad.

      ¡Un beso!

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  2. No sé ni cómo empezar el comentario. No soy de las que disfrutan las historias ñoñas ni de las que se las imagina cada noche antes de dormir, me imagino algunas pero no del prototipo de amor con el que todos fantasean, sino otro más... Puro. Más oscuro, más pasional. Y más dañino por desgracia.
    Bueno, que me voy por las ramas. Para no ser de las que disfruta este tipo de amor sobre el que has escrito, para ser de las que no se traga el cuento de ningún príncipe azul, me ha encantado lo que has escrito. Y si se pudiera subrayar la palabra ''encantado'', lo haría, créeme.
    Me ha encantado y no sé muy bien por qué. Creo que el hecho de que lo hayas escrito tú, siendo chico, hace algo.
    Me hace creer un poco más en vosotros.

    No sé, sigue escribiendo. Gracias.

    @carmensancha

    http://antevuestracontinuaverborrea.blogspot.com

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    1. Mil gracias a ti, por leerlo, y me alegro un montón de que te guste, lo digo muy en serio. Comentarios como esos son los que me hacen poder coger un boli y un papel y seguir escribiendo, porque 'algo' hago bien, 'algo' hago que le gusta a la gente y eso no sabes lo que me anima. Lo dicho. muchísimas gracias, joder. GRACIAS.

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